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jueves, 22 de diciembre de 2011

PAPÁ NOEL, EL ÚLTIMO GRAN LIDER!


The Papá Noel Company tiene sus orígenes en tiempos de la Edad Media por lo que posiblemente estemos hablando de una de las Empresas con mayor trayectoria y que se ha mantenido en el mercado mundial empresarial por más tiempo.
Su socio fundador fue un sacerdote católico de nombre Nicolás, qué, comprometido con la sociedad, decidió abrir una pequeña empresa en la cual otorgaba regalos a aquellos niños y niñas que más los precisaban y que mejor se portaban durante el año.
Lo primero que hizo Nicolás fue ponerle nombre a su empresa: “Papá Noel”, y crear un personaje con este mismo nombre, el cuál él mismo asumiría.
Con una misión clara: que cada niño recibiera su regalo en el día de la navidad, y una visión motivadora: que el mundo pueda estar en paz, no tardó mucho en hacerse conocido.
Para fidelizar a sus clientes, aplicó varias acciones de marketing, desarrollo la marca “Papá Noel” con una gran carga de simbología, incorporó usos del color llamativos para el isologotipo, elaboró un buen merchandising, acciones publicitarias OOH (out of home) altamente creativas, y se relacionó con el medio siempre de forma comprometida. Todas sus estrategias buscaron desde siempre dar valor a la marca y al lugar de trabajo.
Si bien al principio su empresa era unipersonal, al poco tiempo y por la rápida expansión en nuevos mercados (dada por la buena publicidad y el boca a boca positivo) tuvo que contratar personal, tanto para el trabajo de fábrica como para  realizar todas las entregas con puntualidad.
Su relación con el personal se caracterizó por el positivismo y la colaboración constante. Cada empleado tenía claro que se esperaba de él y cuáles serían sus responsabilidades y recompensas. Si bien el trabajo en equipo era una constante para poder cumplir con todas las demandas a tiempo, siempre se escuchó cada necesidad individual y/o sugerencia con mucha atención, y muchos de los aportes de sus empleados permitieron una gestión más eficiente, y contribuyeron a fortalecer el buen clima interno.
El liderazgo de Papá Noel era innato, su humildad y don de gente nunca los perdió por mucho que creció la empresa, y así mismo sabía hacer su trabajo. Estos valores de humildad y buena gente formaban parte de la cultura empresarial; siendo el mejor ejemplo de esto el rol que asumía el Líder, al ser él mismo quien entregaba todos los pedidos. Tanta dedicación era contagiosa y su lema de trabajo: “si nos ganamos sonrisas con lo que hacemos seremos doblemente felices” motivaba aún más al personal de la Compañía.
Con los años su adaptación a las nuevas tecnologías le permitieron organizar las solicitudes de los niños en bases de datos computarizadas y su área de logística se desarrolló también en consecuencia. También se incorporaron otras áreas para el apoyo en la gestión por lo que el cambio organizacional siempre fue una constante. Sin embargo en The Papá Noel Company la esencia y los valores nunca se perdieron.
Así llegamos a nuestro presente, en donde la permanencia en el estado de madurez de la empresa está intacta, su posicionamiento como líder de las navidades es ejemplar; el cine, los medios de comunicación y el abanico publicitario rinde constantes tributos; y los clientes  rinden homenaje todos los años a esta gran empresa decorando cada hogar y esperando con ansias la llegada de Papá Noel.

En estos días de balances, reencuentros y festejos, quiero brindar por el último gran líder: Salú Papá Noel! Y feliz navidad para todos!